Reseña de Nubarron: The adventure of an unlucky gnome

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Nubarron: The adventure of an unlucky gnome

8,99
6.6

Historia

6.0/10

Gráficos

7.0/10

Música

7.0/10

Duración

8.0/10

Jugabilidad

5.0/10

Pros

  • El apartado audiovisual es notable.
  • La complejidad de los puzzles y las dinámicas para superarlos.
  • La duración es más que correcta.

Cons

  • La imprecisión de los controles merman la experiencia jugable.
  • Los bugs pueden obligar a comenzar de nuevo desde el principio.

Información del juego

Ficha técnica
  • Generos: Aventura/Plataformas
  • Desarrollador: Ultimate Games
  • Distribuidor: Ultimate Games
  • Jugadores: 1
  • Traducido: Si
  • Fecha de lanzamiento: 01/10/2020

 

 

Nubarron: the adventure of an unlucky gnome “Nubarrón, la aventura de un desafortunado gnomo” es un producto creado en Argentina, un proyecto que ha sufrido mucho para poder ver la luz, pues ni consiguió una financiación suficiente en Kickstarter, ni ganó el certamen de Square Enix en el que su estudio, Nastycloud, presentó la obra. Sin embargo, es un ejemplo de que querer es poder y de que quien la sigue, tarde o temprano, la consigue. Ya sabéis queridos lectores, seguid su ejemplo y luchad con ahínco por vuestros sueños.

HISTORIA

En el poblado están de celebración y la señora de Gnome ( el protagonista), necesita bayas para preparar un pastel y precisa de la ayuda de su cónyuge para recolectarlas, sin embargo, alguien ha robado el “Lucky Hat” (sombrero de la suerte) de nuestro antihéroe, un gorro que otorga buena suerte a quien lo porta, y sin él, no se ve capaz de llevar a cabo tal “ardua” misión, y es que la fortuna que otorga, incluso logró que su anterior portador, se hiciese jefe de los gnomos.

Sin embargo, mientras lo busca, comienza el primero de sus problemas: transitando por el colorido paisaje se percata de que una nube dorada, similar a Kinton de Bola de Dragón, la cual da nombre al título del juego “Nubarrón”, le acecha, acompañándole allí donde va, suspendida a escasos metros de altura. Gnome, incomodado por la presencia de la nube, decide hacer una pausa en su búsqueda del sombrero de la suerte, e ir a buscar a Owl, un búho sabio, pues quizás él sepa cómo puede deshacerse de ella.

Una vez junto a Owl, el sabio le muestra un libro, afirmando que gracias a él, podrá deshacerse de la nube, sin embargo, al presenciarlo, Nubarrón torna su color dorado en uno negro y lo destruye lanzándole un rayo. Una ráfaga de viento arroja sus hojas por la ventana y el sabio y Gnome quedan consternados. El búho le dice que si las recupera, se encargará de disipar esa nube.

Bajo esa premisa traducida al perfecto español (no castellano), que se puede advertir durante la primera media hora de juego, comienza una aventura muy entretenida en la que veremos cómo Gnome pasa de ser un benevolente anciano, a corromperse al ver cómo la nube actúa a su merced, destruyendo a sus oponentes, y cambiará sus designios de deshacerse de tal aliada. Una bonita moraleja que deja el juego es, hasta qué punto influye la suerte y dónde empieza el carácter (temperamento + emociones) en las decisiones que tomamos.

JUGABILIDAD

Nubarron: the adventure of an unlucky gnome, se trata de un juego de exploración y plataformas, bajo una mecánica de ensayo- error (sí, enésima analogía con Dark Souls), cuya dificultad nada tiene que envidiar a los títulos de antaño, pues los enigmas están a la altura de la dificultad de los Tomb Raider clásicos a pesar de ser en 2D, y cuenta con un mapa diseñado de forma magistral en cuanto a ubicación de plataformas, enemigos y estrategias a seguir para eliminarlos.

Haremos uso de la nube para lanzar rayos a nuestros oponentes pudiendo jugar puntualmente con el escenario, pues, si disparamos al agua, como es normal al entrar en contacto con la electricidad, todo ser vivo que esté sobre ella quedará fulminado, también podremos ordenar al nimbo que lance rayos sobre mecanismos para desbloquear puertas.

Usaremos los cuerpos de algunos oponentes para empujarlos hasta interruptores y lograr que se queden presionándolos, para así poder pasar por un camino antes

inaccesible. En otras ocasiones, tendremos que recolectar objetos, como manivelas, para después, introducirlas en los lugares correspondientes y poder subir o bajar el nivel del agua (Gnome no sabe nadar), y poder avanzar. También habrá que descifrar enigmas o conseguir objetos para entregarlos a un determinado personaje. Los escasos jefes serán vencidos mediante estrategias, y no se limitarán a ser golpeados.

Por si todavía no resultase suficiente la diversidad de situaciones, en momentos puntuales, habrá que llenar de agua la nube, para producir lluvia y llenar algunos estanques, además, a la mediana- elevada dificultad que se nos presenta, debemos añadir que, por razones, circunstancialmente, la nube se tornará negra y además de sortear los enemigos u obstáculos, tendremos que evitar que nos alcancen sus rayos, algo que resulta bastante tedioso y abrumante, pues en ocasiones, nos alcanzarán mientras subimos o bajamos escaleras, sin poder hacer nada para evitar ser fulminados.

En definitiva, el dinamismo, dificultad y complejidad del título de Nastycloud, es su punto fuerte, pero no es oro todo lo que reluce.

No está exento de bugs terroríficos que te harán odiar a los gnomos, si estás en la tercera o cuarta década de tu vida y viste el último capítulo de David el gnomo, este videojuego cambiará tu visión hacia estos encantadores seres, ya que a lo largo del juego, a la vez que la personalidad de Gnome se corrompe, desaparecerá todo tu amor por estas, hasta entonces, entrañables criaturas.

Las razones para repelerlos son simples, en primer lugar, el título, como he citado anteriormente, cuenta con complejas plataformas, en las que, con un solo golpe de un enemigo animado o inanimado, un rayo mal lanzado sobre un charco de agua, una caída desde una altura no tan considerable, o caer a un lago, matará al personaje, y agradecerás a los programadores que no hayan puesto un límite de vidas como en los juegos habituales de plataformas, el problema radica en que gran parte de tu número de muertes será por culpa de controles imprecisos y del movimiento tosco del personaje. En ocasiones Gnome hará caso omiso del botón de salto y saltará cuando le venga en gana, otras, avanzará cuando lo crea conveniente, o, si ya has conseguido la paravela, desearás que conozca a Link, al Rey de Hyrule, o que tenga un portátil para que visualice un tutorial de Youtube, de cómo usarla, porque la sacará cuando él lo considere correcto y no cuando tú se lo ordenes, desobedeciendo más que un Pokémon de un nivel superior al indicado que nos acaban de transferir. Pero esto no es por la personalidad del muñeco, si no, por un fallo técnico, y repetir situaciones complejas, sin saber si reaccionará el protagonista a tus órdenes es frustrante.

Por si fuese poco el aparatoso control, el juego no está exento de bugs, de hecho, de las siete u ocho horas que llevará terminar el título, en función de la pericia, perspicacia y sobretodo la suerte del jugador, habrá situaciones en las que, por un error del juego, tengas que borrar la partida y empezar una nueva. ¿Porqué? Porque a diferencia de otros juegos, tales como podrían ser Final Fantasy o Devil May Cry, no se graban por bloques, si no, que cual Pokémon, se ha de sobrescribir:

La primera vez que lo empecé me pasó a las cuatro horas, cuando, tras coger un objeto, no pude soltarlo, porque el juego no me lo permitía, impidiendo así el poder adquirir otros que me sirviesen para avanzar en la trama ya que solo se puede sostener un ítem a la vez, y consecuentemente no pude avanzar en el argumento, viéndome obligado a recomenzar.

En la siguiente partida, el fallo tuvo lugar casi al principio, cuando tuve que usar una palanca para bajar el nivel del agua, el muñeco hacía el gesto, pero el agua no descendía.

A pesar de los sonoros fallos, es un plataformas muy bien diseñado, aunque es una lástima que los controles no estén en armonía con el magnífico escenario.

APARTADO AUDIOVISUAL

El diseño artístico de Nubarrón, como podéis apreciar en las imágenes del análisis, nos recordará al icónico y magistral Rayman Legends, una de las pocas licencias de Ubisoft que es imprescindible en el catálogo de cualquier jugador amante del género de plataformas. Es una delicia visual en dos dimensiones, con paisajes dibujados a mano y colores acuarela, que, como en la mayoría de los videojuegos, comienzan siendo alegres y llamativos, para ser sucedidos por una paleta de tonos más cálidos acorde con las exigencias argumentales y el conflicto crece.

Con respecto a la banda sonora, es tan mágica como el mundo que nos rodea, lleno de criaturas creadas por la tinta de la imaginación y creatividad de los diseñadores, arquitectos de este cuento de hadas: es envolvente y nos hará sumergirnos en el mundo que nos rodea, la intensidad variará en función de la situación y nos sumergirá de lleno en la trama.

CONCLUSIÓN

Encarnaremos a Gnome, un diminuto antihéroe más querido por su allegados por interés que por amor a su ser, que se verá envuelto en la ardua decisión de librarse o no de la nube que le acompaña, nimbo que en ocasiones podrá manejar a su antojo y en otras, se revelará contra él por razones aparentemente inexplicables.

Durante nuestro periplo (su aventura) nos encontraremos ante puzzles muy bien elaborados en medio de paisajes que deleitarán nuestras pupilas, habitados por misteriosos seres, cuyas formas desafiarán la creatividad y la imaginación.

Nubarron: the adventure of an unlucky gnome, es casi un gran juego: Su duración ronda casi la decena de horas, su argumento es casi profundo, su jugabilidad es casi decente: un magistral diseño de puzzles, mermado por controles casi precisos. Su apartado artístico es casi sobresaliente y su banda sonora es casi memorable. De haberlo pulido más antes de lanzarlo, podría haber pasado a ser una obra imprescindible para los amantes del género.

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